Entrevista a: Erika Lust/zurdas

“Estoy luchando por retratar mejor el sexo, retratar mejor las fantasías y los deseos de la mujer”.

Madre, esposa, empresaria, creyó que lo suyo era la política pero la vida le tenía preparado algo completamente distinto. A día de hoy lleva cuatro películas en su haber, dos libros y una tienda online dedicados al erotismo. Lust no se cansa, sabe muy bien que todavía hay mucho camino que recorrer en su carrera. 

 

¿Cómo nace esa necesidad de hacer películas eróticas?

Estaba en la universidad estudiando Ciencias Políticas y tenía un novio, que vino una noche con un DVD y dijo: ¡vamos a mirar esto! Porno. Noté que algo no funcionaba, era muy abierta, me gustaba el sexo, pero tenía esta idea de que el porno es de los hombres; sin embargo, mi cuerpo reaccionaba. Comencé a investigar y a buscar más porno, para ver si conseguía algo que me gustara. Así percibí que había una estructura en la pornografía muy clásica, que era el hombre como protagonista y la mujer como herramienta que le ayudaba a conseguir ese placer. No se trataba de mi placer como mujer, mis deseos o fantasías eróticas. Y no era la objetificación lo que me molestaba tanto, lo peor era el porque no podía ser yo la protagonista. De allí nació la idea de cambiar esta estructura y poner a la mujer como protagonista.

 

¿Cuándo decides dejar la política de lado y entrar en la producción de películas eróticas?

En la política mi idea era trabajar en organizaciones internacionales, cada verano estudiaba idiomas, comencé con el inglés, luego el francés, el castellano, y cuando encontré a Barcelona como ciudad decidí que era aquí donde quería vivir. Fue una situación un poco curiosa, no hablo catalán y ahora que llevo 13 años aquí, empiezo a sentir que quiero abrirme mucho más al catalán. Pero claro, en la política si no soy catalana es más difícil. Tuve que buscar otro tipo de trabajo y acabé en la producción audiovisual. Empecé como chofer, buscando actores al aeropuerto, haciendo zumos, café y así poco a poco aprendí como se hacía cine. Un poco además de mi historia se ve reflejada en mi libro La Canción de Nora en el que he prestado un poco de mi pasado en el cine. Pero es ficción, no es mi historia.

 

Ha habido una evolución en la estética de tus películas desde “5 hot stories for her” hasta “Cabaret Desire”

A las mujeres nos gusta la estética, nos gusta la coquetería y como feminista esto puede ser un conflicto porque ¿qué hacen con esto de la belleza y la coquetería? ¿qué hacen con el hecho de a veces querer ser objeto? Es un dilema….

 

¿En qué te basas para elegir a tus actrices y actores?

Es muy difícil, sumamente difícil, porque quiero mostrar un arcoíris de personajes, personas que tengan un look normal, real y a la vez bonito, porque el cine que hago es estético, no es cine porno feo. Por eso ves que he ido buscando formulas para hacerlo y en Cabaret Desire está mejor logrado, porque por ejemplo, en 5 Hot stories for her, no sabía tanto de dirección de cine, estaba luchando con encontrar la técnica y el estilo. También quería que los actores hicieran diálogo, pero era muy difícil porque no estaba trabajando con actores sino performers de cuerpo, aunque me encantaría hacer una película donde los actores actuaran pero necesito más presupuesto, piensa que yo estoy haciendo un género de poco presupuesto, Indie total. Tengo los límites claros de presupuesto.

 

De esas primeras experiencias ¿qué se te hizo más difícil?

Casi todo se me hizo difícil, yo no he llegado aquí por el camino fácil, he tenido que luchar contra mis miedos, contra valores familiares, con la sociedad, ideas y todavía hoy en día sigo… Soy muy exigente, siento que todavía no llego a donde quiero llegar. En un rodaje son muchas las personas que trabajan por conseguir un objetivo, unas imágenes, y para que la magia ocurra, esas personas tienen que estar trabajando con la misma visión.

Otra cosa con la que he tenido que luchar es el trabajar con hombres, con los técnicos, con ellos implica un lenguaje completamente distinto. Yo me comunico de forma muy femenina, proponiendo: “¿Qué os parece si…?” Y ellos muchas veces no entienden éstas propuestas,  si no hablas claramente no te van a entender.

 

En el sexo, todo termina siendo lo mismo, placer. ¿Cómo haces para no repetirte?

Piensa que también son 10 años, hemos construido poco a poco nuestra propia empresa, he tenido dos hijas. Así que siento que todavía hay mucho que está por venir y estoy luchando por retratar mejor el sexo, retratar mejor las fantasías y los deseos de la mujer.

 

Uno de tus fans puso en tu facebook alguna vez, que eres más bonita que tus actrices. ¿Te atreverías a actuar?

No, me gusta estar detrás, crear, pero no me gusta estar en el centro, y eso es algo que me está costando con la atención que estoy teniendo con medios, me da un poco de vergüenza. Parece ser algo que me gusta, pero soy más introvertida.

 

¿Cómo asumes tu trabajo ante tus hijas?

Mis hijas saben que trabajo en cine, lo ven como que estoy en revistas o en la tele, pero claro, tienen 6 y 3 años de edad.

 

¿Cómo lo dirás en el futuro?

Es aquí donde yo no veo el conflicto, porque es algo completamente natural, no veo problemas en hablar sobre el tema con ellas, pero claro, cuando viene del lado natural, no es una confesión que tenga que sentarme en la mesa: “Oigan chicas, siéntense, tengo algo que decirles. Les voy a contar lo que mami hace…”

 

¿Por qué dices que tus películas son para mujeres específicamente, si hay escenas para todos?

Cuando digo que es para mujer no digo que no es para el hombre. Lo que pasa es que usé el concepto de Porno para mujeres en el 2008 cuando saqué un libro con dicho nombre. Lo llamé así para llamar la atención, porque “porno” es un género muy masculino, se está pensado para hombres y yo quería mostrar que había otra idea. Lo único que hago es una alternativa.

 

¿Te hacen peticiones?

Todo el tiempo, sugerencias de todo lo que quieren. Siempre tengo que decir que las películas que hago son películas que me reflejan a mí, como cualquier creador, siempre terminas reflejándote. Necesitamos más mujeres atreviéndose con este género. Hay un evento llamado Feminist Porn Awards cada año y allí he conocido otras directoras y hacedoras, pero seguimos siendo pocas, muy pocas.

 

Si pudieses cambiar algo de la industria porno, ¿Qué cambiarías?

Yo siempre me he visto como alguien fuera de la industria porno, porque no tengo los mismos distribuidores que ellos, no estamos en los mismos eventos, no tengo mucho contacto. Con quienes si tengo es contacto es con los actores, ellos si que me han contado historias, es un mundo muy machista. Hay actrices que se sienten muy objetificadas, o productores que cuando van a rodar invitan a sus amigos, ¿sabes? cosas muy poco profesionales.

 

http://erikalust.com

 

3 Responses to “Entrevista a: Erika Lust/zurdas

  1. Erika Lust y la pornografía feminista | Me no know nothing

    […] Erika Lust (Erika Hallqvist, Estocolmo, 1977), es escritora, guionista, directora y productora. Su idea del cine erótico mezcla ideas feministas, educadoras sobre la sexualidad e integración del placer femenino en una historia. Está reconocida internacionalmente con más de quince premios en festivales como el de Toronto, N. Y. o Berlín. […]

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