La frescura de las nuevas frutas y verduras acelera nuestros paladares, junto a nuevas recetas, en la cocina toman protagonismo las nuevas tendencias. Es verdad, la cocina y sus chefs han llegado para quedarse. Y así, entre fogones, descubrimos la moda gastronómica y los  nuevos movimientos.

Una tendencia o filosofía de vida que empieza a tomar más auge en los últimos días, es el veganismo. Filosofía que consiste en no lastimar a ningún animal, a respetarlos y no consumir nada procedente de estos. Ni carne, ni huevos, ni leche, ni mantequilla, nada, absolutamente nada que los hiera, dañe o estrese, porque ante todo está el respeto por la vida.

 

Si hiciéramos una lista de todo lo que no comeríamos en caso de ser veganos, a muchos les asustaría la idea. Pero no es más que el clásico estereotipo del temor a lo desconocido, porque a día de hoy vivimos seducidos por la felicidad que nos da la ignorancia. Si realmente aplicáramos un mínimo de esfuerzo a la conciencia social, y nos informáramos de lo que consumimos o producimos, quizá el ser vegano o por lo menos consumir productos ecológicos nos parecería lo más razonable, pues es terroríficamente alucinante el sufrimiento y contaminación que produce el sector cárnico industrial.

Hay datos, existen pruebas, información por todas partes al alcance de todos, como por ejemplo el libro: Comer Animales, de Jonathan Safran Foer, que tras un intensísimo estudio de investigación nos aporta datos contrastados aplastantes.

Así pues y debido a múltiples intolerancias como por ejemplo la lactosa, la filosofía de no comer nada de origen animal y gracias a la gente que se cierne al efecto mariposa, empieza a despertar más interés y especialmente entre los consumidores de repostería los productos veganos.

Tal y como suena y por imposible que parezca, existen recetas sin huevo, leche, mantequilla…Sí, podemos comernos un exquisito pastel de vainilla, relleno de crema y caramelo, cubierto de un baño brillante de chocolate, sin tener que matar o estresar a ningún animal. Prueba de ello es Lujuria Vegana, de la mano de su chef creativo Toni Rodríguez, quien elabora maravillosas recetas sin utilizar ni un solo producto de origen animal. Para un vegano la creencia de no dañar a ningún ser está por encima de todo, como he citado antes es el respeto a la vida la raíz de esta ejemplar manera de vivir.

A pesar de que esta filosofía de vida siga siendo una gran desconocida para casi todos, se remonta bastante en el tiempo y poco a poco pero con paso firme se está haciendo un hueco en la gastronomía cotidiana. Grandes superficies apuestan por esta alimentación sin stress  y ofrecen ya entre sus filas productos esta opció

Realizar un menú vegano es más fácil de lo que uno imagina. Podemos empezar por una deliciosa ensalada de tomate y  quinoa, saborear una pasta al dente con pesto, y como no acabar con un delicioso postre a base de… ¡Toma nota! Pues esta receta te sorprenderá.

 

Servido en copa y lleno de color presentamos (redoble de tambor)

Ganache de chocolate blanco y fresas a la vainilla con sorpresa crunch de chocolate

White_Chocolate_Mousse

 

¿Cómo lo hacemos?

 

Fresones:

Cortamos a dados, espolvoreamos con azúcar, añadimos un chorro de vinagre , un chorrito de esencia de vainilla, y dejamos reposar por lo menos una hora.

 

Para el crunch de chocolate:

(Un crumble clásico elaborado con margarina)

100 gr de margarina muy muy muy fría cortada a dados.

80 gr de harina.

20 gr cacao.

100 gr de azúcar.

100 gr de harina de almendras.

Mezclamos las dos harinas y el azúcar, en el último momento añadimos la margarina muy fría cortada a dados y la mezclamos rápidamente.

Nos quedará una mezcla llena de grumos de mantequilla, pero es lo que queremos.

Hornearemos esta mezcla extendida sobre un papel de horno a 180 ºC hasta que se dore.

Una vez cocida enfriaremos rápidamente en el congelador.

 

Para la ganache de chocolate blanco:

(Haremos una  ganache clásica, simplemente cambiaremos la nata por nata vegetal y un chorrito de agua)

 

300 gr chocolate blanco vegano.

200 gr nata vegetal.

40 gr agua.

1 vaina de vainilla.

Poner en un cazo todos los ingredientes excepto el chocolate. Llevamos a ebullición, y una vez hierva, volcamos el líquido sobre el chocolate troceado.

Colamos el líquido antes de verterlo sobre el chocolate para que nos queden restos de la vaina de vainilla.

Mezclamos bien con una varillas.

A continuación dejamos enfriar un poquito antes de montar el postre.

 

En unos vasos, copas, tazón, lo que se prefiera (siempre queda mejor si el envase es transparente pues es atractivo poder ver las diferentes capas) ponemos una base de ese fantástico crunch de chocolate en forma de tropezones, continuamos rellenando con la ganache de chocolate blanco y acabamos con las fresas troceadas y un chorrito del delicoso jugo que han soltado al macerar. Para un toque de color espolvoreamos o bien con pistacho troceado o le ponemos el detalle de una hojita de hierbabuena.

 

Como veréis es más fácil de lo que parece elaborar un menú vegano sin dejarnos si quiera sin la opción de un delicioso postre.

¡Viva el efecto mariposa!

 Recetas deliciosas sin stress

 
 

Alicia Piguillem

http://www.thesweetgarage.com/


 
 

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